Reporte de producción fotográfica
Reporte de producción fotográfica referente la lectura del texto de Walter Benjamín en la que el autor problematiza conceptos como el arte por el arte y el arte político.

El concepto del “arte por el arte” se refiere a una postura estética que defiende la autonomía del arte. Según esta visión, la obra de arte tiene un
valor innato y no debe estar sujeta a fines externos, como la moral, la
política o la utilidad social. El arte debe ser apreciado por su forma, belleza
y por la experiencia estética que provoca, sin importar su contenido o mensaje.
La ausencia de la flor (tradicionalmente asociada con la belleza o la pasión) nos lleva a un mensaje más sutil.
Una hoja con forma de corazón, es un “milagro” de la naturaleza que existe para ser contemplado. Absorbe la luz dándole un brillo vibrante, nutre la planta y permite que todo lo demás crezca y se desarrolle día a día, incluso en los momentos más oscuros. Es un símbolo de esperanza, de guía y de calidez. Los tallos y las venas de la hoja muestran su naturaleza orgánica. Todo está entrelazado: la hoja está conectada a la naturaleza y a nuestro propio ser por el imaginario que nos representa. Es una imagen que celebra el amor en su forma más fundamental y esencial.
La crítica de Walter Benjamín: Al ver la hoja solo como un objeto bello, se ignora su potencial transformador. Nos volvemos espectadores pasivos, consumiendo la belleza de forma superficial, la fotografía se convierte en un simple adorno en lugar de una herramienta para la reflexión.
Esta foto al ser reproducible rompe con la idea de una obra de arte “única” y “auténtica” con un aura. Puede ser compartida y vista por todos, democratizando su acceso. Al perder su aura, puede adquiere una función política y social y generar una reflexión sobre: La relación que tenemos como seres humanos con la naturaleza, la belleza de lo cotidiano, la vida y el amor en su forma más simple, y así cumplir su verdadero potencial transformador.
El arte político
El “arte político” es una concepción del arte como una función social y transformadora. En su ensayo, “La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica”, Walter Benjamín argumenta que el arte debe ser utilizado como una herramienta para la emancipación de las masas. Centrarse en la producción y la difusión, buscando democratizar la cultura y movilizar a la audiencia en lugar de simplemente entretenerla y tiene como objetivo desmantelar las estructuras de poder existentes.
Por
su naturaleza, esta obra no busca solo ser bella. El grafiti es una intervención directa en el espacio público, accesible a todos. No requiere galerías ni instituciones para su exhibición. Esto coincide con la idea benjaminiana de democratizar la cultura y sacar el arte de la contemplación elitista para llevarlo a las masas. La pared se convierte en un soporte para la difusión masiva de mensajes.
Los mensajes: ¡Resiste!, junto a la figura de un gato con una actitud desafiante, y “otredad ¡Resistamos!” (sugiere una resistencia desde lo diferente, conectado con la lucha contra la opresión, visibilizar las injusticias y la búsqueda de inclusión) No son mensajes para la contemplación estética, sino para movilizar en este caso, a los estudiantes de la UAQ; generar debate y fomentar la acción colectiva.
La huelga en la Facultad de Filosofía de la UAQ en 2022 fue parte de un movimiento estudiantil generalizado en toda la Universidad Autónoma de Querétaro. La huelga fue detonada por la falta de atención y la inacción de las autoridades universitarias ante múltiples denuncias de violencia de género, acoso y hostigamiento sexual, psicológico y físico. Los estudiantes señalaron un problema estructural en la universidad.
El movimiento estudiantil, bajo la organización de “Facultades Unidas UAQ”, redactó un pliego petitorio con 28 puntos específicos. Estas demandas estaban centradas en la creación de un espacio universitario libre de violencia y exigían: La renuncia de docentes y personal administrativo señalados por acoso, la revisión y actualización del protocolo de atención a la violencia de género de la universidad, capacitación en materia de género, diversidades y disidencias sexuales para el personal de seguridad y administrativo; y, mecanismos de denuncia más efectivos y seguros para las víctimas.
El paro estudiantil comenzó el 29 de septiembre de 2022 y duró aproximadamente un mes. Las instalaciones de la UAQ fueron tomadas por los estudiantes. La huelga concluyó el 28 de octubre de 2022, cuando el Consejo Universitario aprobó por unanimidad los 28 puntos del pliego petitorio y se firmó un convenio para levantar el paro.
Actualmente, las paredes están convertidas en un lienzo de denuncia y memoria.








